Se pretende facilitar la atención de la salud desde los aspectos físicos y psíquicos a través de la revisación anual integral de cada niño.

Los profesionales detectan las problemáticas individuales y se las trabaja desde talleres propios o derivando a centros asistenciales de la comunidad.

En estos casos se acompaña la evolución del tratamiento desde lo individual y colectivo articulando con las familias y el entorno social.